Ay Besson, Luc Besson! Uno de los directores más injustamente vapuleados del cine francés “ayanquizado”. Por mi parte, lo banco a morir…Sus películas siempre tienen ese “no-se-qué” que las lleva por un destino incierto dentro de tres posibilidades: son un éxito de taquilla (El Quinto Elemento) y/o se convierten en filmes de culto (Azul Profundo) y/o simplemente rozan la perfección (El Perfecto Asesino). Por suerte en su filmografía existen obras de arte unívocas como Nikita, y así los críticos aprenden a callar y deleitarse con la oscura belleza de los gritos pelados de Anne Parillaud. Desde los créditos iniciales, hermosamente coreografiados con el particular travelling de todas las películas de Besson, Nikita nos introduce en un oscuro submundo de violencia junkie parisina: cuatro ladrones armados hasta los dientes y drogados hasta la médula irrumpen en la farmacia de los padres de uno de ellos, desatando un inminente tiroteo con la policía, del que sólo sobrevivirá nuestra anti-heroína de pelo revuelto. Desde el primer momento se imprime con tinta negra el clima del film: un emocionante thriller, armas de lo más pesadas, piernas femeninas descubiertas y rostros desencajados.
Una de Besson no es una de Besson sin dos personas más: Thierry Arbogast, el dire de Fotografía, pinta el celuloide de tal manera que emociona (Besson ha dicho repetidas veces que no podría trabajar sin él) y Eric Serra, compositor incondicional del director, también da clases de maestría musical con esos climas épicos incomparables, que acompañan a las imágenes en la acción, el suspenso y el romance como si fuesen una sola cosa… tal y como debe ser en una obra tan cerrada y magnífica como esta.
Rítmica y emocionante, Nikita cautivará hasta a los menos amigos del género, que encontrarán en este film una atrapante historia de amor y secretos, que todo espía desde James Bond hasta Bourne ha sabido tejer en la historia del cine.
IMPORTANTE: Imprescindible apagar las luces. No puede ser vista a la luz del solo se corre el riesgo de pérdida de intensidad.
ADVERTENCIA: Parillaud pega unos gritos que irritan y seducen a la vez…Incomparables. La simpatía que despierta esta chica en ambos sexos es inevitable, nuevamente un mismo consejo: no se resistan.
QUÉ BIEN: El casting, la fotografía (gracias Thierry!), la música (te escucho, Serra), la Parrillaud y sus ojos, Tchéky Karyo (el espía “Bob”) con la frialdad que sólo Nikita sabe doblar, el siempre confiable Jean Reno y su “limpiador” (que ampliaría en El Perfecto Asesino cuatro años más tarde), París y Venecia!
QUÉ MAL: Los críticos que no se ponen de acuerdo con el pobre de Besson; la siempre conveniente (ni lentos ni perezosos) y poco convincente remake yanqui de turno realizada en 1993 por el director de Fiebre de Sábado por la Noche, con la sensual Bridget Fonda, Gabriel “el sospechoso” Byrne y Harvey “The Wolf” Keitel. Un cast bastante WTF para una tibia remake.
QUÉ DUDOSO: Existe una serie de TV canadiense llamada La Femme Nikita que fue muy exitosa en todo el globo (duró 5 temporadas del ’97 al 2001), pero a mi no me llama mucho. Esta Nikita estirada a varios episodios es interpretada por la blonda Peta Wilson y puede ser vista en repetición por el cable (MGM o Hallamark creo) y también en sus respectivos DVDs recopilatorios.
Nikita (aplicarse indistintamente al film o al personaje): bella, potente, apasionante!









